El contenido de los libros de texto y la materia explicada en el aula es, por supuesto, uno de los pilares base del sistema educativo de cada centro. No obstante, hay muchos más matices en los que trabajar con los niños para conseguir que las futuras generaciones lleguen 100% preparadas para enfrentarse al futuro laboral y, por supuesto, al personal.

Uno de los puntos fuertes a la hora de enfrentarse al mundo profesional es el de saber hablar en público. ¿A cuántas personas les aterroriza enfrentarse a los demás para poder explicar una teoría en la que cree firmemente en su cabeza? ¿Cuántas personas no son capaces de expresar correctamente aquello que quieren contar? La oratoria, que no es otra cosa que el arte de hablar, juega un papel esencial en cualquier etapa de la vida y, por ello, es muy importante que se empiece a trabajar en ella desde los primeros años académicos.

En esta tarea, una vez más, padres y profesores deben estar completamente alineados para trabajar sobre ello tanto en casa como en el aula y que el resultado final sea el deseado. ¿Qué habría pasado si a aquellas personas que hoy temen hablar en público les hubiesen enseñado desde pequeñas a hablar ante los demás y a saber captar su atención? Seguro que hoy, en cualquier situación, todo sería más fácil. Por ello, debemos trabajar en los niños del presente, ayudándoles a saber explicar, captando la atención del receptor de su mensaje, todo aquello que quieren contar.

Lo primero que tenemos que procurar es que pierdan el miedo a expresarse. Es muy importante que les dejemos hablar sin interrumpirles, no debemos terminarles las frases, aunque sepamos qué van a decir, hay que tener paciencia y, sobre todo, mostrar interés en aquello que nos están contando para poder potenciar así su autoestima y que, poco a poco, adquieran la confianza necesaria para argumentar lo que sienten.

También es importante que los adultos sean su mejor ejemplo, nosotros también podemos contarles nuestras historias y en el cole, por ejemplo, se pueden crear debates que les den la oportunidad de defender una idea. Además, con este tipo de “juegos”, podremos inculcarles otros valores como el respeto y la tolerancia.

Por otro lado, no podemos olvidarnos de otro factor que será esencial en el desarrollo de su educación y formación profesional: los idiomas. No es un secreto para nadie que éstos juegan un papel fundamental en el mundo laboral y por ello es importante que los niños, desde bien pequeños, empiecen a convivir con ellos. ¿Y si todo esto se pudiesen combinar? El resultado, sin duda, será de éxito absoluto.

Por ello, es muy importante que en los centros escolares se apueste por fomentar la oratoria como base del sistema educativo, además de darle a la formación en idiomas la importancia real que tienen en la sociedad actual y, sobre todo, en el mundo profesional que, sin duda, será cada vez más competente. Una de las apuestas más fuertes para ello por parte de los centros académicos son los auxiliares de conversación.

¿Te imaginas a un profesional trabajando con tus hijos, durante toda la jornada, desde infantil hasta bachillerato, la parte de expresión oral? Es posible y lo ideal es que esto suceda como mínimo dos veces por semana. Además, es muy importante que se haga en grupos reducidos para que se le preste a cada alumno la atención necesaria.

Sin duda, arriesgar en este tipo de formación supondrá darles más oportunidades a los niños para hablar, más tiempo de escucha y, por tanto, mejor comprensión y fluidez. Será esencial en sus vidas y serán capaces de enfrentarse a cualquier situación y, sólo de este modo, lo harán preparados académica y personalmente.

Artículo escrito por Ana Marsá, adjunta de Dirección del Colegio Europeo de Madrid y la Escuela Infantil Europea BEBIN.

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