Que los niños no acudan enfermos al colegio es una de las claves para mantener al virus alejado de las aulas y la Comunidad de Madrid ha listado los síntomas con los que alumnos y docentes no deben acudir a los centros, que contemplan fiebre o tos, pero también la congestión nasal o el dolor abdominal.

En un “escenario de transmisión comunitaria por el virus SARS-CoV-2” trabajadores y alumnos de los centros deben quedarse en casa cuando tengan fiebre o febrícula, una temperatura superior a los 37,2 grados.

Tampoco deben acudir si hay “tos, congestión nasal, dolor de garganta, dificultad respiratoria, dolor torácico o de cabeza”, algunos de los síntomas más comunes de la enfermedad.

Además, las familias deben estar atentas en caso de “dolor abdominal, vómitos, diarrea, dolor muscular o malestar general”, que también son motivo para no acudir a clase, al igual que las lesiones o manchas en la piel, la disminución del olfato y el gusto o tener escalofríos.

Así lo marca la resolución de las viceconsejerías de Política Educativa y de Organización Educativa que comunica a los centros las normas anunciadas por el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso para garantizar la seguridad en las aulas y a la que ha tenido acceso Efe.

Según estas instrucciones, serán los colegios e institutos los que informarán “explícitamente y con confirmación de recepción de la información” a familias y estudiantes mayores de “que los alumnos con cualquier sintomatología aguda no pueden acceder al centro educativo”.

QUÉ HACER SI APARECEN SÍNTOMAS

Además, esta resolución indica que en caso de aparecer dichos síntomas se deberá contactar con el centro de salud o con el 112 si hay un cuadro grave.

Cuando un alumno tenga estos síntomas en los centros se le separará a un espacio de uso individual, se le dará una mascarilla quirúrgica y se contactará con su familia, que será la responsable de llamar al centro de salud, mientras que en caso de gravedad o dificultad para respirar se contactará con el 112 y se informará a los padres.

En el caso de los trabajadores deben abandonar su puesto y acudir a su domicilio hasta ser valorados por un médico.

Además, cada día las familias deben tomar la temperatura a los alumnos antes de ir a clase y también lo hará a su llegada los propios centros educativos, mediante termómetros digitales sin contacto, con los que también se descartará la fiebre en cualquier persona que acceda.

Los alumnos, con mascarilla a partir de los seis años, deberán lavarse las manos como al menos al entrar y salir del colegio, antes y después de ir al patio, antes de comer y siempre tras ir al baño, un mínimo de 5 veces al día.